Carpio-Pinedo: Los SIG como aliados de la caminabilidad

Metodologías de la información para quienes necesitan muchos datos para provocar las transformaciones del espacio

Los modelos matemáticos aplicados al análisis de situaciones relacionadas con la movilidad peatonal han sido los protagonistas de la intervención del profesor José Carpio-Pinedo en la sexta sesión de la Facultade Ágora dedicada a las movilidades alternativas. En concreto a la movilidad peatonal, ya que su protagonista es “el complejo ser humano” y además es la principal de todas, porque nos afecta a todos, y nos permite no sólo movernos, sino pararnos, charlar, reconocernos, vivirnos, en definitiva hacer vida social.

Utilizó una cita de Stanley que define la cohesión social, uno de los grandes objetivos de la gestión urbana, como “la disposición de los miembros de una sociedad a cooperar unos con otros para sobrevivir y prosperar”. Se mostró partidario de unir a los esudios tradicionales de la sociología, como renta, clase, etnia, religión, género, edad o educación, otros como los relacionados con el estilo de vida, para enfocar desde la movilidad las percepciones, limitaciones, aspiraciones y deseos de las personas.

Una ponencia dedicada especialmente a aquellas personas técnicas y políticas que necesitan disponer de muchos datos para llevar a cabo procesos de transformación, para lo cual existen herramientas muy evolucionadas en el mercado. Se refirió a la nueva pirámide de la movilidad de prioridad peatonal como una gráfica que está en todos los documentos oficiales, pero que en muchas ocasiones se queda ahí, “vas a la letra pequeña y todo es para favorecer a los coches, y ahora a los coches eléctricos”.

Carpio dedicó buena parte de su intervención a las metodologías para analizar la caminabilidad de determinados lugares tanto a nivel macro (usos del suelo, densidad, edificación, viario) como microescalas (diseño, confort, convivencia de modos), utilizando los sistemas de información geográfica ya generalizados. Puso como ejemplo de factores que favorecen la caminabilidad que la red viaria esté bien inerconectada y permita flujos en muchas direcciones, para lo cual se sirvió del ejemplo de la ciudad árabe de Yehdda, que necesitaba extender el peso peatonal de una calle central, muy presionada, hacia otras.

Mostró varias infografías realizadas a partir de los numerosos datos de información geográfica de que se dispone para indicar, por ejemplo, las íntimas relaciones existentes entre el nivel de renta y el uso del coche. No sólo analizó los viarios y su interconexión, sino también los usos del suelo y las relaciones entre orígenes y destinos para establecer el posible uso peatonal del espacio y las prioridades que deben establecerse por calles o áreas.

Se refirió al concepto de la Ciudad de los 15 minutos, que sin ser una idea nueva “le encontraron un magnífico nombre y apelaron a la persona y a su tiempo para popularizarla”, dijo en relación a la idea que Carlos Moreno expuso en su día en la Facultade, destacando la idea de que en París parten del anuncio de que eliminarán nada menos que la mitad de los coches aparcados para recuperar la ciudad, en lo que denominó como una muestra de valentía política después de la cual su autora, Anne Hidalgo, ganó las elecciones con su coalición París en común.

Alertó también sobre los peligros de la gentrificación a través del caso de Curitiba, ciudad que implementó en los años 70 del pasado siglo un revolucionario sistema de autobuses rápidos gracias a una red de carriles exclusivos, con lo que se eliminó tráfico de coches particulares, provocando un encarecimiento del suelo que el mercado se apuró en aprovechar para crear nuevos edificios carísimos.

Se mostró así mismo partidario de abordar temas infrecuentes como limitar la publicidad del automóvil o utilizar la industria cultural como el cine u otros medios masivos para provocar hábitos saludables en relación con la movilidad, como que el protagonista se desplace en bici o a pie, y no siempre en coche.

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