Màrius Navazo y la conquista del círculo virtuoso de la convivencia

El geógrafo de Gea 21 habla en Ágora de cómo deben ser las plataformas únicas

Otro tipo de calles mejorarían las ciudades. Pero si visual y espacialmente son también distintas y nos ayudan a comportarnos de otra forma, las mejorarían mucho más. Es la tesis que defendió en la Facultade Ágora el geógrafo Màrius Navazo, de Gea 21, que participó en la décima sesión de la experiencia bajo la temática de la inclusión social. 

Las calles con plataforma única son escenarios magníficos para fomentar la interrelación entre las personas y la vida social, si bien deberían responder a unos criterios concretos de diseño. Comenzó estableciendo la diferencia entre los “espacios compartidos” de las calles del norte de Europa y las calles de “prioridad peatonal” que se busca que aquí sean las más frecuentes en las ciudades. Por ellas podrán pasar, con algunos condicionantes, todos los modos de transporte, pero su principal misión es ser escenario de la convivencia entre las personas.

Presentó el modelo que defiende con una aparente paradoja relacionada con la seguridad. Lo importante es no tener accidentes que causen muertes o dejen a personas gravemente heridas. Lo importante es asumir un nivel de riesgo que minimice los problemas. “Si las personas usuarias no tienen un nivel mínimo de inseguridad, elevan su estado de alerta y todas estarán más pendientes de lo que hacen las demás, especialmente de cara a lo que ocurre en los lugares críticos, como las intersecciones”. 

Algo distinto a las situaciones que se dan en las aceras, donde las personas que caminan van absolutamente relajadas y se enfrentan a riesgos más importantes en los cruces. “La clave está en jugar con la idea de que el riesgo es inherente a la vida, y que no se puede eliminar completamente, pero sí manejarlo para que no produzca consecuencias fatales o excesivamente lamentables”. A lo que ayuda la plataforma única es, en definitiva, a acabar con los accidentes graves y tolerar ciertas incidencias leves.

Se alejó un poco de algunas teorías que proponen hacer calles de plataforma única “rellenando” las antiguas calzadas con algún pavimento determinado, o concibiendo superficies nuevas que respondan a un diseño longitudinal en el que se aprecien las diferencias entre las antiguas zonas de calzada y acera. “Esto crearía la sensación de que sigue existiendo una zona segura y otra que no lo es, lo cual implica una especie de segregación implícita”.

Valoró positivamente que la normativa de accesibilidad que entra en vigor a principios de 2022 no obliga a indicar explícitamente las zonas de viandantes en las plataformas únicas, mejorando las condiciones de convivencia entre los distintos modos, mejorando así las condiciones de accesibilidad y las posibilidades de convivencia.

Las nuevas calles de prioridad peatonal han de diseñarse sin elementos rectilíneos, para que el propio diseño “invite” a hacer un uso lo más variado y plural del espacio, y que los coches que necesiten utilizar la zona sepan que están invitados, que el espacio no ha sido concebido para ellos, para su comodidad, como ocurre con las calles segregadas o lo más rectas posible. 

Es positivo que el mobiliario urbano, los árboles y el pavimento no estén colocados en orden recto, para crear la sensación de que no se trata de una de las antiguas calles garaje o calles de paso, sino de un nuevo espacio urbano con funciones de estancia, de juego o de convivencia.

Al no obedecer a un esquema rectilíneo este tipo de calles suelen presentar un problema para colectivos como las personas con deficiencias visuales. El diseño puede crear zonas de confort continuas en las que puede utilizarse el código podotáctil para que las personas que “leen” el espacio con su bastón puedan hacer un uso adecuado del lugar. En este sentido, Navazo optó por pedir a las personas que escriben las normas que contribuyan a enriquecer las calles, no a matarlas: “debemos salir del círculo vicioso de los coches y entrar en el círculo virtuoso de la vitalidad, con menos coches, menos velocidad, más convivencia y más gente en las calles”.

Para las personas que deseen saber más sobre el tema, disponen de una conferencia pronunciada por Navazo dentro del ciclo Calles Deliciosas, de la Red de Ciudades que Caminan:

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